martes, 25 de octubre de 2016

Junto a mi.

La tranquilidad de una madre cuando su hijo está en casa
La paz de un monje recién terminada su meditación
La alegría de dos niños cuando juegan sin parar
La complicidad de dos bailarines
La atracción de dos imanes separados
El color del que pinta el mundo la felicidad
La diversión de una partida del Mario kart
Y la seguridad de una cuerda que no se vaya a soltar.
Todas esas cosas quiero sentir cuando estés junto a mi.

Esperar.

Esperar
Esperar al despertador, esperar al sueño
Desde la cama
Esperar al autobús, esperar llegar a la hora
En paradas en medio de la nada
Esperar ser querido, esperar querer
Desde el corazón
Esperar ser escuchado, esperar para hablar
Esperar para vernos, esperar para escuchar
Desde el respeto
Esperar no decepcionarnos o que no nos hagan daño
Desde la experiencia
Esperar que sea verdad, esperar ser creídos
Esperar confiar y a seguir unidos
Desde las manos
Esperamos todo, esperamos que pase
Esperamos que sea, esperamos a
Esperamos ser, esperamos sentir.
Esperamos tanto para todo
Que a la hora de la verdad ya no sabemos vivir.

Amistades pasadas.

Hola antiguo amigo, no me has reconocido
Ya no sabes quien soy ni yo quien eres
Ya no se donde vives o que haces para vivir
Después de noches juntos y vida común.

No pareces tu, con otro pelo y otra cara
Ya no llevas camisa importada, sino de seda
Ya no llevas chupa, llevas chaqueta,
Ya no te reconozco, ya no me reconoces.

No ha pasado tanto tiempo, ahora parece eterno
Te fuiste porque quisiste y no me culpo
Te deje ir porque quise, pero no me culpo
Nadie te echó, ni mintió
Fuiste traición y deshonor, pero no hay rencor.

Hola antiguo amigo, no me has reconocido
Supongo que ya no recuerdas nada
Supongo que no eres aquel al que conocía
Pero una amistad que no se cuida está perdida
y no
No me he acercado
No se debe perseguir fantasmas del pasado
Si la vida va hacia delante.

Adiós desconocido, nos volveremos a ver
El día que decidas aparecer, y si no
No te preocupes, en falta no te echaré.

Nagaina.

Eres fuerza y ejemplo
Y lo que quiero algun dia llegar a ser.

Eres la decisión que a mi me falta
La verdad que yo no tengo
La llama de mi fuego de campamento
Mis ganas de volver a empezar
Y mi llave de cerrar puertas sin salida
Y el felpudo que me limpia las lluvias.

Eres la lechuza que me cuida
Desde los árboles de arriba
Que baja para guiarme
Cuando solo me siento perdida
Eres mis palillos chinos azules
Que siempre busco para comer
Y que guardo con cuidado
Porque no los quiero perder.

Eres la vela de mi santuario
Que aguanta el temporal
Y el tiempo sin vernos
Porque cada reencuentro es de recordar
Y nunca te dejaré de llamar
Porque te quiero desde ahora y para siempre
En mi agenda del móvil
En la sección de últimas llamadas.

Mi rubia.

Eres inocencia tonta
Como si diera igual el tiempo
Y volvieras a empezar cada día
Como un niño nuevo en el cole
Y te tropiezas tantas veces
Que no te caben las cicatrices
Pero vuelves a jugar con niños malos
Y confías otra vez
Y yo te curo otra vez
Pero como no dejarte caer
Si te tiras sin mirar a comerte el mundo.

Eres de ojos bobedos mirando a otra parte
Vives en marte o en un martes constante
Vuelas por el agua y nadas en el aire
Y pintas el cielo con tu nombre
Y lo llamas sol y ¿quien te dice que no?

Te tomas el café con azucar de colores
Lo remueves con historias
Aunque no le importen a nadie
Y a veces no escuchas
Porque tu cabeza da vueltas
Y si parases se girar no serias tu
Y si no me quedase no sería yo.

Llevamos tiempo
Tiempos de guerras y chaparrón
Tiempos de risa e ilusión
Fotos de luces, cámara y acción
Tardes de televisión
Vidas de película de domingo
Cines sin palomitas y cocacola.

Y a día de hoy
Piense lo que piense
Aunque haya pensado en dejarte antes
Aunque te fueras y pensase que no ibas a volver
No puedo evitar llamarte
Y pedirte hablar sin más
Pues pesan mas los años
Que todo lo que haya pasado.

Y aunque te cause dudas cuando tardo en contestar
Quiero que sepas que tengo una casilla
Con tu nombre en mayúsculas
Donde tengo guardados nuestros recuerdos
Y no existe botón de borrar.

Luis.

Eres de esas personas
que te lleva a las nubes
Sin levantar los pies del suelo
Que vive al límite con cinturón de seguridad
Que sueña con volar en avioneta
O con crear una nueva
Que te eseña a tropezarte riendo
O que llora con los recuerdos.

Tienes locura escrito en tu nombre
Y aunque pareces un mono esquivo
Tienes demasiado amor en el cuerpo
Tienes gracia hasta cuando te callas
Me llevas, me traes
Nos llevamos y nos alejamos
Y el tiempo no pasa contigo
Aunque pasen los años y nos hagamos viejos.

Me haces correr, pensar, bailar, soñar
Me engañas y te vas
Pero es que te encanta bromear
Y no me puedo enfadar.

Tu abrazo es como un hogar de fin de semana
Y si algún día me faltas
No digo que te vayas, ni de viaje ni con una chica guapa
No digo a tu casa o a estudiar
No digo ni que dejemos de hablar
Si algun día te llamo y no me contestas jamás
Y no vuelves como siempre con cara traviesa
Me faltará mi atracción preferida del parque de la vida.

lunes, 10 de octubre de 2016

Cuando llegó el miedo.

Cuando se te paraliza el corazón
Y te cuesta respirar
Y no te puedes mover
Sólo queda el miedo
Cuando sólo quieres salir corriendo
Pero la rigidez de tu cuerpo
Te ha dejado inmóvil
Y tus ojos abiertos y sorprendidos
Son el reflejo de tu cerebro colapsado
Y todo esto ha pasado sin venir a cuento
Tu solo estabas disfrutando el momento
Y ahora sólo queda el miedo.

miércoles, 5 de octubre de 2016

De vuelta a casa

Era tarde, suficientemente tarde como para que sólo paseasen los rezagados que vuelven tarde a casa como yo. Había empezado a refrescar por la noche y la capa de sudor acumulado en el cuerpo de todo el día ayudaba a refrescarse. Paseaba pensando en que la noche no había sido especial, que aquel hombre al otro lado de la barra no era tan atractivo y las cervezas no me habían subido lo más mínimo. Pero tampoco había estado mal.
El verano ya me parecía aburrido y largo y ya no había entretenimiento novedoso al que agarrarse. Supongo que eso nos pasa a todos. Pasé al lado de casa de Pablo, con quien los ratos fueron largos, tranquilos y entretenidos. Más adelante por la casa de Luis y recordé todas las noches todos juntos allí. Vi un coche parecido al de Paula y me suena la radio en los oídos de los viajes a su casa de la playa con Marcos y los demás. En la parada de autobús veo sentado a Carlos con una enorme sonrisa acompañandome por las mañanas, yendo a clase con miles de historias de reír y llorar. Pienso en ellos y en los demás y no puedo evitar que me recorra un sentimiento de nostalgia y una sonrisa tímida al pensarlo. Supongo que es la vida, ¿ no? Llego a casa, me desvisto, voy al baño y me acuesto intentando disfrutar del fresco que entra por la ventana, en unas horas volverá ese calor abrasador que me agota tanto.