lunes, 4 de noviembre de 2013

Taciturna

Taciturna, ausente, perdida.
Callada y silenciosa por fuera y tan ruidosa en sus adentros.
Pensativa, reflexiona sobre la vida, sobre personas, sobre cosas.
Tan cercana y tan lejana a la vez que asusta.
Pasan las horas y su mirada es capaz de no haber sido encontrada por nadie.
Siempre tan ensimismada, siempre tan pérdida.
Es capaz de pasar horas hablando sin cansarse, pero también es capaz de callarse y pensar sin volver a la realidad.
En la mañana, en la tarde, en la noche la he buscado y no me deja encontrarla.
Seria, triste y deprimida.
Su expresión no varía y su rostro carece de vida y de alegría.
"Niña linda, no duermas despierta tanto tiempo, pues los pájaros de tu cabeza pueden atormentarte más que la realidad.
Baja de las nubes y vuelve a la tierra."
La realidad le atormenta y sus pensamientos no son capaces de salvarla.
Encuentra su mirada, salva a la niña callada, relaja su rostro y encuentra su mirada. Si lo consigues, haz que sonría y si no las cosquillas siempre funcionan...

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